El pequeño gesto que hacemos cada día cuando separamos los residuos en las diferentes fracciones, tiene gran importancia para que se puedan reaprovechar los materiales. Hay pasos previos, como evitar la generación de residuos o elegir productos que puedan reciclarse más fácilmente, que pueden depender de situaciones personales o de conciencia ambiental, pero el deber de separar envases, papel, vidrio y orgánica es para todos.
La valorización material consiste en volver a obtener recursos a partir del reciclaje de residuos. Cuando estos materiales recuperados se han utilizado para producir nuevos productos, han vuelto al mercado y se han adquirido, ¡es cuando podemos que han entrado en la economía circular con éxito!
En definitiva, gracias a la recogida selectiva que hacemos la ciudadanía, se pueden aprovechar recuperar de los residuos materiales como el papel, el vidrio, el plástico o el metal, reduciendo así la necesidad de extracción de materias primas y la producción de nuevos materiales. Además, este proceso contribuye a la reducción de la contaminación ambiental y la preservación de los recursos naturales.
Por tanto, este pequeño gesto de lanzar un residuo al contenedor adecuado es una acción decisiva para contribuir a una gestión sostenible de los residuos y reducir su impacto negativo sobre el medio ambiente.

En medio de la pirámide
Prevención de residuos> reutilización> reciclaje> valorización> eliminación
Las etapas previas al reciclaje son las que marcan la diferencia ambientalmente y suponen los pilares de la economía circular: consumir de forma sostenible y aprovechar lo fabricado. Los tratamientos que se realizan después del reciclaje son los que quisiéramos evitar. Sin embargo, la enorme generación de residuos que se produzcan cada día en el mundo, hace que tengan que seguir existiendo.

La jerarquía de gestión de residuos se representa con esta pirámide invertida: cada paso es más necesario que el siguiente. Es decir, a medida que nos acercamos a la punta de abajo, menos posibilidades de que los materiales sigan circulando.
La valorización energética
De los residuos que llegan a las plantas de triaje (previo al proceso de reciclaje) a menudo existe una parte no se puede aprovechar. De este desperdicio, y con el resto de residuos no recuperables que tiramos a los contenedores grises, se puede hacer energía térmica y eléctrica.