El dióxido de carbono o CO2 es un gas que existe en la naturaleza y es necesario para el equilibrio del planeta. Sin embargo, desde la revolución industrial (siglo XVIII) la concentración de este gas en la atmósfera terrestre ha ido aumentando de forma exponencial debido al uso de combustibles fósiles, como el petróleo, entre otros productos que. Este hecho ha provocado grandes desequilibrios en el planeta hasta llegar a la situación actual de emergencia climática.
La llamada huella de carbono es el indicador ambiental que establece la superficie ecológicamente productiva necesaria para suministrar la materia y la energía básicas para cubrir indefinidamente las necesidades de consumo de recursos y de asimilación de residuos de una población determinada en un territorio concreto según su estilo de vida habitual. Hace referencia a la cantidad de emisiones de Gases de Efecto de Invernadero (GEI), de forma directa o indirecta, que producimos al realizar una actividad.
28 de enero. Día mundial de la reducción de CO2
Este día mundial, llamado también Contra el calentamiento terrestre, tiene como objetivo tomar conciencia del impacto que tiene la acción humana en el medio ambiente e impulsar la acción efectiva contra el cambio climático. Entre otras medidas, son urgentes la transición hacia fuentes de energía renovables, procesos industriales más limpios y un importante cambio en las tendencias de consumo de la sociedad. Se trata, por tanto, de aprender y asumir la parte de responsabilidad de cada persona para conseguir un mundo más sostenible.
